De fiesta con Miqui Puig

El Dj tiene una sesión mensual en la sala 2 del Nitsa

0

Comments

Add +

Por Javier Blánquez


Ahora no descubriremos la larga trayectoria que arrastra Miqui Puig como DJ, pero por si acaso es una historia que hay que explicar de nuevo, para aquellos que todavía recuerden al Miqui que triunfó con Los Sencillos y que de vez en cuando sale en la televisión haciendo de jurado, debemos decir que es mucho más que todo esto, como bien saben sus fans de siempre y los seguidores de la música pop con un mínimo de inquietud.
Y desde hace más de 20 años acompaña su carrera de compositor con actividades paralelas vinculadas a la edición de fanzines, la radio, el coleccionismo discográfico y, como extensión lógica de su pasión enfermiza por el vinilo y el rastreo de joyas del pasado y del presente, la profesión de DJ.
Ha pinchado mucho, por todas partes, siempre con buena música y una sonrisa, y un buen día llegó el momento de inaugurar su propio club, que en realidad es un concepto de fiesta que ha ido programando veladas -a él seguramente le gustará más el concepto de allnighters- en diversas salas de toda Cataluña y más allá. Siempre en movimiento, siempre buscando nuevos públicos que compartan el entusiasmo por una interpretación periscópica del pop, desde 2009 las noches Old Wave / New Wave se han convertido en una garantía de lo que en castellano antiguo se decía educar deleitando. Ni más ni menos.
La fuerza y el prestigio que han ido adquiriendo las fiestas de Miqui Puig -donde él siempre es un fijo en la quiniela, acompañado de otros DJ, su mano derecha en los últimos tiempos ha sido Napoleón Pincha, ahora mismo el 50% de Old Wave / New Wave- han hecho que ahora, por fin, estrene residencia en Barcelona. Será una noche regular en la sala 2 del Nitsa, con periodicidad mensual, en la que se seguirá una línea coherente que recoge la filosofía de su nombre: el old wave -pop de los 60, soul de los 70, postpunk, joyas del movimiento mod- combinadas con acierto con la new wave -pop sintético, britpop, clásicos modernos en definitiva- con la vocación última de hacer disfrutar, hacer bailar y permitir que el público salga de la sala más feliz y, si puede ser, también más ilustrados.
Además, es una noche híbrida, donde no sólo hay DJ -completa el cartel el residente de la sala, Coco-, sino también conciertos.

Otros usuarios dicen

0 comments