Valoración de Time Out:
<strong>Valoración: </strong>4/5
Time Out dice
Jue Dic 20 2012
Giardinetto es un restaurante de excelente oferta de calidad frecuentado tanto por buenos paladares como por románticos y sanos nostálgicos de una Barcelona por muchos añorada. Es no ha sido óbice para que, recientemente, se haya puesto furiosamente al día añadiendo un toque de modernidad a la buena oferta elaborada por su equipo de siempre de cocina. Esta renovación partió de una reforma estructural que ha hecho de este sitio –dotado desde siempre de gran discreción–un espacio gastronómico abierto a la calle con la instalación de una barra que comunica con el interior, que hace más de 30 años mereció un premio FAD de diseño y que mantiene intacto su aire señorial y entonces desenfadado.
En largas noches de tertulia allí no solo se refugian los románticos, sino también escritores, políticos, deportistas y –como siempre– algo de la "crème de la crème" barcelonesa. De tal forma que hoy, el comensal puede optar por una comida o cena al estilo de siempre en la planta superior, con esa cocina de estilo italiano que lidera el chef Jesus con su equipo de siempre y que destaca por sus pastas elaboradas diariamente a mano o saborear en la barra una serie muy interesante y amena de platillos, creada por el joven chef Sergio "Chiqui" Millet.
En la planta noble hay un plato que no siempre esta en carta: los tagliolini paglia e fieno al pomodoro que ya quisieran muchos restaurantes declaradamente italianos prepararlos y presentarlos de una manera tan soberbia. En la barra probamos algunas de las aportaciones de Chiqui, como el huevo en panecilo de ibérico, uno de los platillos estrellas de la nueva era. Se trata de un panecillo redondo, relleno de jamón o sobrasada y un huevo de granja pochado que impregna todo el plato con sus sabrosos aportes naturales. Comenzamos con unas rocas de parmigiano, consistentes en dos trozos del queso rey italiano bien estacionado y acompañado de mortadella, bressaola y grisines.
Para seguir luego con una sabrosa ensalada de lentejas, aunque fue el tartar de atún rojo, picante, el que despertó los mas expresivos piropors de la noche. Dos copas de vino tinto de la casa acompañaron la cena ligera en barra y tres pinchos de frutas con chocolate caliente tibio cerraron la sesión. Después siguieron los gintónics y piscos sour que hacen de esta barra un punto de encuentro de noctámbulos empedernidos y de buen gusto. La cocina cierra a la una de la madrugada y el piano de Pere acompaña siempre las veladas
Por Marcelo Aparicio/JF
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