El diario de Pau Vallvé

El músico barcelonés presenta 'De bosc', un disco tan introspectivo como retrato de su tiempo convulso

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Su madre le ha dicho toda su vida que él es 'de bosc', una expresión que sospecho que no se entiende fuera de casa de los Vallvé. "En mi casa ser de boques quiere decir querer hacer las cosas con los nuestros -explica Pau-, mientras que hay quien tiene la necesidad de estar con gente que no conoce". No ser muy extrovertido, pues; de acuerdo. Ser de bosque también quiere decir ser discreto, de gustos sencillos y hacer las cosas a tu ritmo, amplía.

Pero 'De bosc'(2012) es también el título del último disco de Pau Vallvé, el segundo que edita con su nombre y apellido después que se le conociera con Estanislau Verdet i u_mä, el dúo que compartía con Maria Coma. "Durante mucho tiempo no me lo tomaba como algo bueno ", explica, esto de ser de bosque. Pero después de su catártico álbum anterior, titulado como el año en que se publicó, '2010', no sólo lo aceptó, sino que empezó a verlo "como una cosa positiva". Hasta el punto de utilizarlo como título del nuevo álbum.

Entendido el concepto, el título encaja. 'De bosc' es un disco íntimo, de arreglos escogidos con cuidado y poco sofisticados. "Si '2010' iba de tirarlo todo a la hoguera y había muchos sonidos y era un disco muy producido, en este, que va de dejarse llevar y de gozar del proceso, quería que el sonido fuera natural y desenfadado, y la producción, inexistente". Una producción invisible a cargo del productor de los celebrados discos de Maria Coma e Inspira, editados, como los suyos, por su propio sello, Amniòtic Records.

"La idea inicial era hacer un disco de guitarra acústica y voz, porque no le quería dar ninguna forma que pesara por encima de la canción". Al final acabó añadiendo un poco de todo, guitarras eléctricas, teclados, bajos y percusiones diversas, como siempre, tocados por él mismo. Pero los añadió en su justa medida. "El mensaje de ahora no me resultaba creíble si estaba demasiado producido. No es que diga cosas más importantes, pero es que creo que debo decirlas en voz baja".

Y ¿qué dice? Por un lado, hace introspección como siempre: hacer canciones le permite ahorrarse el psicólogo, bromea, y se vacía de forma lo suficientemente críptica para evitar el exhibicionismo. Pero 'De bosc'es un disco de su tiempo, que refleja, aunque no de una manera obvia -a Vallvé no le gustan las cosas "masticadas" -, el descontento social actual.

"No es que haya decidido hacer ahora un disco político, es que es lo que vivimos cada día -afirma-. Cuando te hartas de ir a manifestaciones, de firmar peticiones y de indignarte, si esto no sale en las canciones es porque no dejas que salga. No es más que un disco sobre mi vida actual, como el anterior lo fue de entonces".

"Cuando te hartas de ir a manifestaciones, si esto no sale en las canciones es porque no dejas que salga"


Es como si las canciones le sirviera de diario: dice que de aquí a unos años las podrá escuchar "y recordar cómo estaba". "Si hiciera discos más mentales -más intelectualizados, menos espontáneos-, en el futuro tendrían menos importancia para mi que si es un recopilatorio de lo que yo siento en cada momento. Soy muy consciente que esto no va a ninguna parte y, por lo tanto, prefiero hacer una cosa que tenga importancia para mi". ¿Qué quiere decir con esto de que no va a ninguna parte? "No sólo no puedo vivir de mi música -se gana la vida haciendo bandas sonoras, publicidad o siendo productor -, sino que me cuesta dinero hacerla. Cuando quien te debe conocer ya te conoce, siente que se te valora, pero continuas sin poder pagar a una banda y un técnico para poder hacer bolos, es preocupante". Pero no es que se plantee dejarlo: "Hago música porque lo necesito, no para ganar dinero".

PAU VALLVÉ
C.A.T.
Jueves, 7 de marzo. 21.30 h

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